Una espinita clavada tras la carrera de Arquitectura
Tras ver un anuncio en el que se animaba a participar en ASF como voluntario, Fernando Gómez decidió dar un paso al frente. Desde hacía un tiempo había relajado sus exigencias laborales y se encontró con una flexibilidad horaria que le permitía implicarse en un voluntariado. “Los arquitectos siempre estamos trabajando en red y conocí a uno que había colaborado con esta ONG y me contó su experiencia. Había llegado el momento”, explica.
Fernando es voluntario, y también socio, lo que quiere decir que aporta una “módica” contribución económica a la entidad. En total, aproximadamente 20 personas forman parte de ASF Euskadi-Mugarik Gabeko Arkitektura, que cuenta con sendas sedes físicas en Bilbao y Donostia. Él no tiene una tarea específica ni ocupa un puesto determinado, sino que parece más bien que funciona como un comodín o un voluntario polivalente. “Es una tarea versátil en la que estoy dispuesto a colaborar en lo que surja: hacer planos, memorias técnicas… El abanico es muy amplio”.
Le preocupan las consecuencias que el turismo masivo está teniendo en nuestras vidas. “Lo vemos ahora todos los días en los cascos viejos de nuestras ciudades, por ejemplo. Ahí se produce una crisis de la comunidad; la vida en sociedad se está destruyendo”, concluye.
El futuro del Voluntariado
Suele ser ya muy habitual, casi un lugar común, comentar que el voluntariado tradicional no pasa por su mejor momento y que falta relevo generacional, con las nuevas tecnologías y las redes sociales sombreando el panorama. Este veterano voluntario concede, en parte, que ayudar al prójimo no está de moda en una época marcada por la inmediatez y la búsqueda de resultados instantáneos a golpe de clic.
Sin embargo, en el Encuentro Anual de Alicante 2025, Fernando se llevó una sorpresa al ver a gran cantidad de gente joven comprometida con unos ideales por un mundo más justo. “Yo era de los más veteranos. Parece que los jóvenes no se implican, pero luego ves que a un nivel más concreto sí lo hacen”. Apuesta por cambiar de paradigma, repensar el voluntariado en el siglo XXI: “Habrá que flexibilizar los tipos de voluntariado y adecuarse a los nuevos tiempos, incorporando, por qué no, la tecnología y la colaboración a distancia. El voluntariado tal como lo hemos entendido tiene que cambiar y evolucionar”, afirma.
El derecho al hábitat en un contexto de crisis habitacional generalizada
Fernando Gómez afirma que el derecho al hábitat “es complejo y multidimensional. Muchas veces se ha dicho, y con toda lógica, que las comunidades se crean a partir de la vivienda; pero ahora estamos viendo cómo también se pueden destruir las comunidades por las políticas de vivienda”, alerta. El arquitecto y voluntario apunta directamente a las consecuencias que el turismo masivo está teniendo en nuestras vidas. “Lo vemos ahora todos los días en los cascos viejos de nuestras ciudades, por ejemplo. Ahí se produce una crisis de la comunidad; la vida en sociedad se está destruyendo”, concluye.
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