Una vida de lucha, desde la raíz

 

Juventina fue desplazada a los diez años hacia el sur de Guatemala. A los quince, impulsada por el sufrimiento que veía en su madre y en su familia por los continuos desplazamientos, decidió dejar su hogar en busca de un futuro mejor.

En el camino encontró obstáculos, pero también inspiración y aprendizaje. Regreso a su tierra. «Empecé a acompañar a muchas comunidades del sur de Guatemala en el tema de regularización de la tierra», relata, refiriéndose a los procesos posteriores al conflicto armado y los acuerdos de paz.

“Nosotras dijimos: ya es momento de empezar una lucha de mujeres, porque nuestros padres tienen un pedazo donde vivir, pero ¿y nosotras y nuestros hijos? ¿Dónde?”

La marcha de las mujeres por la tierra

 

En 2013, las mujeres dieron un paso adelante: “Nosotras dijimos: ya es momento de empezar una lucha de mujeres, porque nuestros padres tienen un pedazo donde vivir, pero ¿y nosotras y nuestros hijos? ¿Dónde?”

Así nació un grupo de 350 familias liderado por mujeres que emprendió caminatas históricas, de hasta doce días a pie, para reclamar tierras y derechos ante el Estado. “Caminamos desde Tecún Umán hasta la capital, dormíamos donde nos daban espacio. Queríamos presionar al gobierno para que atendiera nuestra demanda. Veníamos de una expropiación hecha a nuestros abuelos.

Tras años de marchas, negociaciones y promesas incumplidas, lograron que el Estado les concediera una finca a crédito. Pero la deuda, 19 millones de quetzales, era impagable. “Pagar eso es imposible, aunque uno sea el mejor trabajador.”

Gracias al acompañamiento de ASIAPRODI y Arquitectura sin Fronteras, las comunidades negociaron mejores condiciones: “Nos dieron 22 años para pagar. Eso nos alivió un poco. Pero seguimos sin salud, sin agua, sin educación.”

Los nuevos desafíos: agua contaminada y machismo

 

La victoria de la tierra reveló un nuevo enemigo: la contaminación del agua. «Estábamos tomando agua contaminada», recuerda con preocupación. Los niños y las mujeres empezaron a enfermarse, lo que llevó a una nueva batalla por el acceso al agua potable, un derecho básico que aún hoy exigen al gobierno municipal.

En paralelo, Juventina y sus compañeras enfrentan otro desafío estructural: el machismo. «Hay hombres que no les gusta que tú lo lideres. Que seas un líder. Para ellos es como quitar un valor a un hombre», afirma. Han recibido amenazas y resistencias, pero su convicción es más fuerte. «Pero ahí seguimos nosotras», declara con firmeza.

Así mismo, el centro dispone con personal local y apoyo del hospital de referencia de Yanfolila, pero este se encuentra situado a más de un día de distancia, lo que hace esencial el contar con una ambulancia.

«Tener una vivienda digna. Dormir bajo un techo seguro. Tener agua. Tener salud. Tener seguridad alimentaria. Tener una letrina digna… Vivir y saber vivir la naturaleza»

La mujer y el territorio: una relación indisoluble

 

Para Juventina, la conexión entre la mujer y la tierra es vital. «La mujer es indispensable en el territorio. Porque es la que defiende la tierra”. Esta filosofía se materializó en un logro histórico en 2007, cuando, junto con Arquitectura sin Fronteras, consiguieron que 74 viviendas se pusieran a nombre de las mujeres por primera vez, desafiando siglos de tradición patriarcal.

Al preguntarle qué es para ella un hábitat digno, Juventina responde con la claridad de quien ha luchado por cada uno de estos elementos: «Tener una vivienda digna. Dormir bajo un techo seguro. Tener agua. Tener salud. Tener seguridad alimentaria. Tener una letrina digna… Vivir y saber vivir la naturaleza».

La historia de Juventina no es solo la de una lideresa; es la de una comunidad que, guiada por la fuerza de sus mujeres, se niega a ser invisible y transforma la adversidad en semilla de futuro.

«La mujer es indispensable en el territorio. Porque es la que defiende la tierra»

Esta entrevista ha sido realizada durante el estreno del documental “Abuela Agua” en València, realizado por ASFE y dirigido por Alberto Pla en Guatemala. La noticia ha sido cubierta en el marco del programa “Toma Parte: por la defensa del derecho a un Hábitat Digno y Sostenible en el Norte y Sur Globales”, cofinancia por la Generalitat Valenciana en su convocatoria de Educación para la Ciudadanía Global de 2024. Si quieres conocer más sobre las actividades de este programa, puedes visitar nuestras redes sociales.

 

Texto e imágenes: © Tania Castro

 

12 noviembre 2025
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