Escuela La Flor
Situada en una comunidad rural del municipio de San Francisco del Norte, continúa avanzando en la mejora de sus instalaciones gracias al trabajo conjunto de ASFE, ADENOCH y la propia comunidad educativa.
Esta intervención forma parte de los esfuerzos que ambas organizaciones desarrollan para fortalecer la educación rural y mejorar las condiciones de aprendizaje de la niñez en el norte de Chinandega, Nicaragua.
A pesar de tratarse de una escuela pequeña y ubicada en una zona de difícil acceso, la motivación de la comunidad educativa para mejorar las condiciones del centro ha sido ejemplar. Madres, padres y docentes han demostrado un firme compromiso con el bienestar de la infancia, participando activamente en el proceso de mejora de las instalaciones.
Gracias a este esfuerzo colectivo, se están construyendo una nueva galera, un fogón mejorado y una bodega para el almacenamiento de alimentos. La galera proporciona un espacio techado y seguro para la realización de actividades escolares y comunitarias; el fogón mejorado permitirá preparar la merienda escolar en condiciones más adecuadas, saludables y eficientes; y la bodega garantizará la correcta conservación y protección de los alimentos destinados al alumnado.
Las infraestructuras han sido diseñadas de forma participativa teniendo en cuenta las necesidades específicas de la escuela y de la comunidad. Para ello, el proyecto ha contado con el apoyo técnico de la arquitecta Emma Ripollés, voluntaria de ASFE y estudiante de Máster en la Universitat Politècnica de València (UPV), cuya colaboración ha permitido adaptar las soluciones constructivas a las características del centro educativo y de su entorno.
La escuela como eje de desarrollo comunitario
Las actuaciones en la Escuela La Flor forman parte del proyecto Escuelas Saludables, una iniciativa impulsada por ASFE y ADENOCH que tiene como objetivo contribuir a la mejora de las condiciones socioeducativas y de seguridad alimentaria de las comunidades rurales de la región de los Cuatro Santos, en el departamento de Chinandega.
ASFE y ADENOCH trabajan desde 2017 junto a escuelas de educación infantil y primaria y sus comunidades educativas para mejorar las condiciones de salubridad, habitabilidad y acceso a servicios básicos en los centros escolares. A través de la mejora de infraestructuras, el acceso al agua, el fortalecimiento de la alimentación escolar y la participación comunitaria, Escuelas Saludables busca transformar las escuelas en espacios que promuevan la salud, la nutrición, la equidad y el bienestar de la infancia y sus familias.
La intervención en La Flor ha sido posible gracias al apoyo complementario de la Diputación de Valencia y la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia (CARM), que han permitido ampliar el alcance de las acciones desarrolladas en el marco del proyecto Escuelas Saludables, financiado por la Generalitat Valenciana.
La experiencia demuestra que, cuando las comunidades participan activamente y cuentan con el apoyo técnico y financiero adecuado, es posible generar cambios significativos que fortalezcan el derecho a la educación, la alimentación y el bienestar de la niñez rural. Con cada avance, la región de los Cuatro Santos se acerca un poco más a su objetivo: contar con una comunidad escolar saludable, segura y adaptada a las necesidades de quienes aprenden y crecen en ella cada día.
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