La lucha por la tierra, el derecho a una vivienda digna, la participación vecinal o la capacidad de los jóvenes para transformar sus barrios pueden parecer realidades muy distintas cuando ocurren a miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, para Juventina López Vásquez e Iván Vail, la visita a Alicante ha demostrado que existen muchos puntos en común.
La lideresa maya mam y el joven activista de la organización guatemalteca ASIAPRODI visitaron Alicante entre el 8 y el 12 de junio, dentro del programa TOMA PARTE de Arquitectura Sin Fronteras. Durante cinco días participaron en encuentros con entidades sociales, colectivos vecinales, mujeres y jóvenes de la Zona Norte de la ciudad.
Uno de los principales espacios de intercambio fue una mesa comunitaria celebrada en el Centro Comunitario Juan XXIII. Allí, representantes vecinales y entidades sociales de Alicante compartieron con la delegación guatemalteca sus experiencias de participación ciudadana, organización social y defensa del derecho a un hábitat digno.
De la lucha por la tierra a la organización comunitaria
Juventina López explicó el proceso que permitió a cientos de familias indígenas maya mam recuperar el acceso a la tierra y construir la comunidad de Nueva Cajolá, después de décadas de despojo, discriminación y exclusión.
También habló del trabajo desarrollado por ASIAPRODI y de la organización de las mujeres para defender derechos básicos como el acceso a la vivienda, el agua y la educación. Frente a esta experiencia, los colectivos de barrios como Juan XXIII, Colonia Requena y Virgen del Remedio presentaron sus propias iniciativas para mejorar los espacios comunitarios y reclamar más recursos e inversiones para la Zona Norte.
El intercambio permitió identificar problemas compartidos, entre ellos las desigualdades territoriales, la concentración del poder económico, las distintas formas de discriminación y la necesidad de reforzar la participación de la ciudadanía.
Mujeres que toman las riendas de sus barrios
Otro de los encuentros llevó a la delegación hasta las Revocadoras, una iniciativa vinculada al programa ASERTOS de Arquitectura Sin Fronteras que acompaña a mujeres de Alicante Norte en procesos de inclusión sociolaboral. El proyecto combina formación, rehabilitación de viviendas y mejora de espacios comunitarios mediante técnicas de bioconstrucción.
La experiencia encontró numerosos paralelismos con los procesos organizativos de las mujeres de Cajolá. En ambos casos, el trabajo colectivo se convierte en una herramienta para mejorar las condiciones de vida, ampliar la participación de las mujeres y generar oportunidades de autonomía.
“Me quedé sorprendida de que ellas empezaron a juntarse, a levantar material pesado. Eso nos hace pensar que no solo los hombres pueden hacer ese trabajo”, explicó Juventina López, que destacó la importancia de que existan iniciativa, oportunidades y espacios para que las mujeres puedan fortalecerse.
El teatro como herramienta para cambiar la mirada sobre los barrios
La juventud también tuvo un papel protagonista durante la visita. Juventina López e Iván Vail asistieron a la representación de Lo que queda cuando nadie mira, una obra creada por jóvenes de Juan XXIII, Virgen del Remedio y Colonia Requena junto a la compañía Ambulantes Lab.
A través del humor, la sátira y la emoción, la pieza cuestiona los prejuicios asociados a los barrios de la Zona Norte y reivindica la capacidad de sus vecinos para imaginar otros futuros.
“Los chicos y chicas están ejerciendo una función muy importante al dar a conocer su barrio y demostrar que no es tal y como muchas veces se piensa”, señaló López.
Para Vail, conocer estas iniciativas también ha supuesto descubrir nuevas maneras de hacer comunidad. “Estos espacios te fortalecen muchísimo. Te das cuenta del resultado del trabajo conjunto y valoras la organización y la lucha constante que hay detrás de cada proceso”, afirmó.
Una alianza que continúa
La agenda de la delegación incluyó además una reunión con representantes del Ayuntamiento de Alicante, en la que se presentaron los resultados del programa TOMA PARTE y el trabajo desarrollado por Arquitectura Sin Fronteras en centros educativos y espacios comunitarios de la Zona Norte. El encuentro sirvió también para reivindicar la importancia de mantener la cooperación internacional entre Alicante y Guatemala.
La visita terminó con el compromiso de seguir estrechando la colaboración entre Arquitectura Sin Fronteras, ASIAPRODI, Las Revocadoras y las entidades de la Zona Norte para impulsar nuevas acciones de intercambio, sensibilización y participación comunitaria.
Para Juventina López e Iván Vail, el viaje ha dejado una conclusión compartida: aunque las circunstancias sean diferentes, la organización colectiva puede convertirse en una herramienta para defender derechos y mejorar las condiciones de vida.
“Lo que buscamos es alcanzar una realidad justa”, resumió Vail. “Aunque las acciones de cada organización sean diferentes, defendemos nuestros derechos para construir condiciones de vida dignas”.
Imágenes: © Tania Castro.




