MADRID 03/02/2012 - El hábitat precario, la imagen más visible de la pobreza, alcanza en América Latina a una gran proporción de la población del campo y hasta a un tercio de la población urbana. La experiencia de los diversos países y actores en la mejora del hábitat es un patrimonio que permite la comunicación entre los países de América Latina, así como con otros países de distintas zonas geográficas. Esta puede ser la base de la cooperación para el enriquecimiento mutuo con el objetivo de, entre todos, contribuir a la mejora del hábitat en el mundo, en especial el hábitat de las poblaciones asentadas en condiciones de precariedad y/o tugurización.